User-agent: * Allow: / Wonalixia Arte©: 01/01/2012 - 02/01/2012

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viernes, 13 de enero de 2012

AMOR QUE LIBERA-Gloria Fuertes

AMOR QUE LIBERA
Gloria Fuertes

Ya no soy la niña amarga
que tenía un mar de llanto
y alta ortiga por el alma.
Ya no soy la niña enferma
que al oír risas lloraba;
ya salí del solitario
bosque que me acorralaba.
Ahora soy la niña verde,
porque floreció mi calma.

Ya no soy la niña triste,
ya no soy la niña blanca,
nuevo amor ha traspasado
con el nardo de su lanza
mi corazón, que ahora tiene
un nombre de menta y ámbar.

¡Ay, cuánta sonrisa noto
que trepa por mis espaldas!
Qué brillo tienen mis ojos
viudos de siete mil lágrimas -!
La vida me sabe a verso
y los besos a manzana.
- El monte arregla sus pinos,
por las rocas el mar baila - .

El amor danza en mi pecho.
¡Ya me quiere! ¿ya me aguarda!.
Ya no soy la loca triste,
que al oír risas gritaba;
ahora soy la niña dulce,
ya no soy mujer amarga

Cuando el tiempo tenía alas-Marcelo Ferrer

Cuando el tiempo tenía alas
Marcelo  Ferrer
Cuando el tiempo tenía alas
y se nos volaba de entre la manos,

¡OH Dios, como añoraba estar a tu lado!
Tu energía me desbordaba,
tu voz me acariciaba sin que dijeras nada,
y tus labios... tus labios y tus manos.

Desde ti y por ti el amor se ocupó de mí,
más él se resignó en nosotros
cuando ambos dejamos de apreciarlo.

Los dos nos quedamos inmóviles
y desamparados, el amor,
¡nuestro amor!
había terminado.

Cuando el compartir dejó de ser
nuestro espacio común
y errantes paseamos el alma por el mundo,
un solo segundo era demasiado.
Hasta la presencia era ausencia
y las miradas sólo indiferencia.

De que sutil modo nos abandonamos,
de que cobarde modo nos resignamos...

Como mendigos ahora estamos,
buscamos el amor... cada cual por su lado.
Muy tarde tomamos nota
de que aquel amor que se nos fue,
ha dejado un recado...

Benditos quienes valoran el privilegio de amar y ser amados
y que, a pesar de las tormentas, se mantienen amarrados

martes, 10 de enero de 2012

YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO

YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO
(Miguel Hernández)



Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.